Porque vivo en Ávila y al mirar a mi alrededor veo una ciudad cuya gente es engañada a diario, y no sólo no se resiste, sino que aplaude complacida.
Porque vivo en Ávila y al mirar a mi alrededor veo una ciudad cuya gente es engañada a diario, y no sólo no se resiste, sino que aplaude complacida.